estudio competitividad Hoy se presenta bajo el título “Conoce las claves de la competitividad de la artesanía española” el último estudio sobre el sector artesano español de EOI. El estudio identifica las principales fortalezas y retos de esta área -que representa en torno al 2,4% del PIB industrial y un 0,4% del PIB total- y concluye que su competitividad se ha incrementado en los últimos cuatro años, a pesar del descenso en el número de empresas y puestos de trabajo. Ha sido elaborado por Abay Analistas bajo la coordinación y dirección de Fundesarte. En la presentación también participará Javier Alejandre como ejemplo de competitividad de empresa artesana contemporánea.

El estudio “Situación de la artesanía en España. Informe de competitividad y principales variables económicas”, identifica las principales fortalezas y retos del sector a partir del análisis de seis factores de competitividad: la gestión de los recursos humanos, la aplicación de las TIC, los procesos de innovación, la internacionalización, la financiación y la cooperación empresarial e institucional. Muestra claramente el impacto de la crisis económica, concretado en una pérdida de empresas artesanas y de empleo de un 35%, especialmente en los subsectores vinculados a la construcción (muebles de madera, metal y mármol, piedra y escayola). En contrapartida, este proceso ha ido acompañado de un aumento de la productividad media, lo que ha permitido que su aportación, en términos económicos, se haya mantenido a lo largo del período estudiado. Asimismo, en los últimos cuatro años se han incrementado de forma muy notable sus niveles de competitividad gracias a su apuesta por la innovación, la incorporación de las TIC, la cooperación intra e intersectorial y una mayor orientación de sus procesos hacia la comercialización del producto.

Estos avances se han visto acompañados de una cierta renovación motivada por la entrada de nuevos perfiles profesionales, que previsiblemente dinamizarán de forma importante la actividad artesana en los próximos años. Todo ello sitúa a la artesanía nacional en una sólida posición para afrontar un nuevo período marcado por una mejor situación económica y por las nuevas tendencias emergentes en el consumo.

El estudio puede consultarse aquí.