La pequeña empresa artesana incorpora un conjunto de características que le otorgan un valor añadido respecto a las empresas enteramente industrializadas. Valores  tales como cultura, identidad, responsabilidad, territorio, calidad, exclusividad son inherentes a la idea que se tiene de la artesanía.

Además, en un momento como el actual, uno de los puntos fuertes de la comercialización de la artesanía está en su capacidad para transmitir un mensaje emocional que conecte con la persona que va a comprar. Ser capaces de comunicar estos valores, estos mensajes, puede ser un elemento clave para éxito de tu empresa.

Lo primero que debes tener en cuenta es que TODO COMUNICA.
Desde la atención al público, pasando por la disposición y el aspecto del taller, la tienda, el stand, hasta la página web. La forma en que coges tu producto, cómo lo muestras, la etiqueta, el embalaje, etc. Incorpora un buen diseño, no sólo del producto, sino de lo que va a componer tu imagen corporativa: logotipo, tarjeta de visita, catálogo, etiquetas, papelería, embalaje, etc.

Además, procura que la decoración de tu escaparate de venta, ya sea tu web, tienda, stand o cualquier otro, incorpore en cada momento un diseño coherente con tu imagen corporativa.

Consulta en tu comunidad autónoma. Algunas (Extremadura, Castilla la Mancha, entre otras) tienen una línea específica de subvención para artesanos interesados en incorporar el diseño al desarrollo de su imagen corporativa. Puedes ver dónde dirigirte en nuestro apartado Artesanía en España.